Antonio Rendón . El Cementerio de San Fernando de Sevilla acogió el pasado 2 de noviembre la tradicional misa pontifical con motivo de la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos, presidida por monseñor José Ángel Saiz Meneses, arzobispo de Sevilla, ante la emblemática imagen del Cristo de las Mieles.
La celebración constituyó una jornada de oración, recogimiento y recuerdo por quienes descansan en el camposanto, manteniendo viva una de las tradiciones religiosas más arraigadas en la ciudad.
El Cristo de las Mieles, legado de Antonio Susillo
La celebración tuvo como escenario esta excepcional obra del escultor sevillano Antonio Susillo, una de las piezas más representativas del patrimonio funerario hispalense. Junto a ella permanece la memoria del propio artista, cuyos restos descansan a los pies de su creación, perpetuando una singular unión entre el escultor y su obra.
Un patrimonio histórico y artístico de Sevilla
Inaugurado el 1 de enero de 1853, tras iniciar su construcción en 1852, el Cementerio de San Fernando constituye un destacado espacio de memoria histórica y patrimonio artístico. Sus aproximadamente 28 hectáreas albergan importantes monumentos funerarios, entre ellos los dedicados a Joselito el Gallo, obra de Mariano Benlliure, Francisco Rivera «Paquirri» y Juanita Reina, entre otros.
De este modo, la conmemoración volvió a unir fe, tradición y patrimonio en un recinto que forma parte de la memoria sentimental e histórica de Sevilla.
Fotos: Antonio Rendón Domínguez.
