La cantante presentó en el teatro de la Fundación Cajasol de Sevilla la noche del miércoles su primer libro, editado por HarperCollins, en conversación con el periodista Carlos Herrera, con quien la une una larga amistad. En sus páginas habla de su familia, sus anhelos, su trayectoria artística, sus aficiones y sus devociones. Al acto asistió la mujer de Maria , la periodista de Canal Sir TV Inma Caaal
María del Monte repasa algunos de los momentos más importantes de su vida con motivo de la publicación de Si el corazón se equivoca, se le perdona, su debut literario. La artista explica que el libro surgió a raíz de una reflexión que compartió en televisión sobre la falta de tiempo para disfrutar de las personas mientras están vivas y la multitud de gente que se reúne cuando fallecen. Aquellas palabras despertaron el interés de la editorial HarperCollins, que le propuso reunir sus pensamientos y experiencias en una obra.
Herrera subrayó que, además de familiares y allegados, el libro no menciona a nadie por su nombre y que las demás alusiones son muy veladas. María del Monte lo explicó diciendo que le gusta respetar a los demás y que cada cual debe preservar su propia vida.
La charla tuvo momentos de complicidad y humor. Cuando Herrera le preguntó cuántas veces se había equivocado en el amor, respondió que pocas, porque siempre ha actuado con el corazón, y de ahí el título. Bromeó con que en el fondo es "un chollo", porque cocina muy bien y tiene buen carácter. También aseguró que nunca ha estado en ningún armario, porque su familia la ha querido sin condiciones.
Sobre el motivo de escribirlo, explicó que el libro recoge su filosofía y que, tras haber pasado por momentos difíciles, le gustaría que a alguien le sirvieran las herramientas que a ella le han ayudado. Tampoco se arrepiente de nada de lo escrito, porque es lo que ha vivido. Antes ya había adelantado que no era un libro de morbo, sino una publicación más profunda, sobre sus experiencias y su manera de ver las cosas, sin pretender ser coach.
Tras el acto, la artista atendió a la prensa. Dijo que la presentación le había parecido muy bonita, que Herrera "se ha lucido" y que para ella fue un gustazo que fuera él quien la hiciera. Contó además que le llegan muchos comentarios en redes de lectores a quienes el libro les ha ayudado.
Entre el público estaba su mujer, la periodista Inmaculada Casal. Durante la firma de ejemplares, María se volvió a llamarla para decirle algo, aunque Inma no la oyó y siguió a lo suyo, y la cantante terminó atendiendo a su lectora. Fue una escena cotidiana que mostró el ambiente cercano de una noche pensada para los suyos.
En la primera pregunta sobre el motivo del libro, explica que refleja su filosofía y que, después de atravesar momentos difíciles, le gustaría que sus herramientas ayudaran a otras personas. Añade que no se arrepiente de nada de lo escrito porque es lo que ha vivido.
En la segunda, tras el acto, valora la presentación como muy bonita, elogia el trabajo de Herrera, con quien tiene una amistad de años, y cuenta que recibe mensajes de lectores a quienes el libro les ha servido.
También hubo preguntas sobre el asalto a la casa de su sobrino y sobre Antonio Tejado, que ella evita o deja sin respuesta.
Para María, escribir ha supuesto una experiencia cercana a la terapia. Detenerse y mirar atrás le ha permitido conversar consigo misma, repasar sus luces y sombras y comprender mejor el camino recorrido. Aunque reconoce que la vida le ha reservado momentos difíciles, asegura que, si tuviera que elegir de nuevo, volvería a vivir exactamente la misma existencia.
La cantante se considera una persona afortunada, pese a las dificultades que ha tenido que afrontar. Le resulta imposible quedarse con un único recuerdo feliz porque siente que ha vivido muchas experiencias bonitas y continúa disfrutando de ellas. Su filosofía consiste en valorar el presente y descubrir la felicidad en las cosas más sencillas, sin necesidad de grandes lujos. Incluso una ducha puede convertirse, a sus ojos, en un auténtico regalo.
Una de las ideas centrales del libro es la importancia de actuar guiándose por el corazón. María reconoce haberse equivocado muchas veces, pero considera que, cuando se obra de buena fe y siguiendo los propios sentimientos, también hay que saber perdonarse. De ahí nace el título de la obra, que resume su manera de entender la vida y de afrontar los errores.
La prudencia y el respeto han sido otras de sus señas de identidad. Al recordar etapas de su trayectoria personal que despertaron gran interés público, como su amistad con Isabel Pantoja, insiste en que siempre ha procurado separar la vida pública de la intimidad. No sabe si ha sido elegante en todas las circunstancias, pero sí reivindica haber sido prudente y haber respetado los límites de los demás. Esa forma de actuar, asegura, le permite dormir tranquila.
Sobre su ahijada, Isa Pantoja, explica que ambas han hablado siempre de muchas cosas, aunque todavía no sabe si ha leído el libro, ya que no ha tenido tiempo de hacérselo llegar.
Una parte esencial de su vida es su relación con Inmaculada Casal, a quien conoce desde la época del colegio. La artista destaca la complicidad que existe entre ambas y asegura que se entienden con una sola mirada. Define a su mujer como uno de los pilares fundamentales de su vida, una persona trabajadora, con un carisma especial y un corazón enorme, que siempre ha permanecido a su lado tanto en los buenos momentos como en los más difíciles.
María aclara que no ha querido convertir el libro en una exposición de su intimidad ni extenderse demasiado sobre su relación, porque la obra está centrada, sobre todo, en sus reflexiones personales. Inmaculada la conoce tan profundamente que ninguna de las experiencias narradas le ha causado sorpresa.
La cantante también recuerda el cariño que recibió cuando compartió públicamente su felicidad junto a su mujer. Aunque siempre se había sentido querida, percibió entonces una expresión de afecto todavía mayor. Lo que más le emocionó fue comprobar el alivio de muchas personas que, a partir de aquel momento, pudieron hablar con naturalidad y sin sentirse incómodas sobre su relación. Para ella, aquel paso contribuyó a que otros encontraran también una mayor libertad para expresarse.
En relación con el procedimiento judicial que afecta a su sobrino Antonio Tejado, María mantiene una postura de absoluta prudencia. Explica que no ha incluido este asunto en el libro porque considera que, al encontrarse pendiente de juicio, no debe pronunciarse sobre él y corresponde a la justicia determinar lo sucedido.
Al hablar de las pérdidas personales, reconoce que aprender a vivir con las ausencias es más difícil que superar las decepciones, porque el dolor permanece y acompaña cada día. Recuerda especialmente a su madre, a su padre y a su hermano Antonio, a quienes considera los pilares fundamentales de su vida. Aunque ya no están físicamente, afirma que continúa sintiéndolos muy cerca y que esa sensación constituye uno de sus mayores consuelos.
Finalmente, María desea que su experiencia pueda ayudar a otras personas que atraviesan momentos oscuros. Le bastaría con que una sola persona encontrara en sus palabras una ayuda para seguir adelante. Sin embargo, subraya que escribir un libro no basta para superar las dificultades emocionales: reivindica la importancia de la terapia, del acompañamiento profesional y, sobre todo, del esfuerzo personal.
El profesional puede ofrecer las pautas necesarias, pero cada persona debe poner de su parte para avanzar. María reconoce que el camino no es sencillo, aunque insiste en que salir adelante es posible.
A través de sus recuerdos y reflexiones, la artista ofrece una mirada íntima sobre el amor, el perdón, la discreción y la pérdida. Su mensaje es el de una mujer que, sin ocultar las dificultades de su recorrido, ha aprendido a valorar lo cotidiano, aceptar los errores y seguir adelante sin renunciar a la esperanza.
