LO DE CERVANTES NO ERAN LAS FUGAS .

Tal día como hoy 19 de Septiembre pero de 1580 Miguel de Cervantes fue liberado tras cinco años de cautiverio en la ciudad de Argel como se reproduce en esta ilustración.

En 1575, durante su regreso desde Nápoles a España a bordo de la galera Sol, una flotilla turca hizo presos a Miguel de Cervantes y a su hermano Rodrigo. Fueron capturados a la altura de Cadaqués, en la Costa Brava catalana, y llevados a Argel. Cervantes es adjudicado como esclavo al renegado griego Dali Mamí.

El hecho de haberse encontrado en su poder las cartas de recomendación que llevaba de don Juan de Austria y del duque de Sessa hizo pensar a sus captores que Cervantes era una persona muy importante y por quien podrían conseguir un buen rescate. Pidieron quinientos escudos de oro por su libertad.

En los casi cinco años de cautiverio en Argel, Cervantes hombre nada acomodaticio y con un fuerte espíritu y motivación, trató de escapar en cuatro ocasiones organizando

él mismo los cuatro intentos.

Para evitar represalias en sus compañeros de cautiverio, se hizo responsable de todo ante sus enemigos y prefirió la tortura a la delación.

El primer intento de fuga fracasó, porque el moro que tenía que conducir a Cervantes y a sus compañeros a Orán los abandonó en la primera jornada.

Los presos tuvieron que regresar a Argel, donde fueron encadenados y vigilados más que antes. Mientras tanto, la madre de Cervantes había conseguido reunir cierta cantidad de ducados con la esperanza de poder rescatar a sus dos hijos.

En 1577 se concertaron los tratos, pero la cantidad no era suficiente para rescatar a los dos. Miguel prefirió que fuera puesto en libertad su hermano Rodrigo, quien regresó a España. Rodrigo llevaba un plan elaborado por su hermano para liberarlo a él y a sus catorce o quince compañeros más. Cervantes se reunió con los otros presos en una cueva oculta, en espera de una galera española que vendría a recogerlos. La galera, efectivamente, llegó e intentó acercarse por dos veces a la playa; pero, finalmente, fue apresada. Los cristianos escondidos en la cueva también fueron descubiertos, debido a la delación de un cómplice traidor, apodado El Dorador.

Cervantes se declaró como único responsable de organizar la evasión e inducir a sus compañeros.

El bey , gobernador turco, de Argel Azán Bajá, lo encerró en su «baño» o presidio, cargado de cadenas, donde permaneció durante cinco meses.

El tercer intento lo trazó Cervantes con la finalidad de llegar por tierra hasta Orán. Envió allí a un moro fiel con cartas para Martín de Córdoba, general de aquella plaza, explicándole el plan y pidiéndole guías. Sin embargo, el mensajero fue preso y las cartas descubiertas. En ellas se demostraba que era el propio Miguel de Cervantes quien lo había tramado todo.

Fue condenado a recibir dos mil palos, sentencia que no se cumplió porque muchos fueron los que intercedieron por él.

El último intento de escapar se produjo gracias a una importante suma de dinero que le entregó un mercader valenciano que estaba en Argel. Cervantes adquirió una fragata capaz de transportar a sesenta cautivos cristianos. Cuando todo estaba a punto de solucionarse, uno de los que debían ser liberados, el ex dominico doctor Juan Blanco de Paz, reveló todo el plan a Azán Bajá.

Como recompensa el traidor recibió un escudo y una jarra de manteca, que se le rompió y se esparció por el suelo delante de los otros cautivos, perdió aceite , de ahí viene el dicho ....

En la cárcel se sabe todo así que el traidor era una variante de la muy numerosa cofradía del" mayor dolor y

traspaso " nada que ver con la notable cofradía sevillana cuya advocación toma la advocación de la Virgen que sigue a la extraordinaria imagen del Gran Poder de Dios en la madrugá.

Azán Bajá trasladó a Cervantes a una prisión más segura, en su mismo palacio. Después, decidió llevarlo a Constantinopla, donde la fuga resultaría una empresa casi imposible de realizar. De nuevo, Cervantes asumió toda la responsabilidad.

En mayo de 1580, llegaron a Argel los frailes mercedarios y trinitarios , estos son los curas de las cárceles actuales (órdenes religiosas que trataban de liberar cautivos, los incluso intercambiándose por ellos si era necesario.

También existían hermandades como la cofradía del Amor decana del domingo de Ramos con el magnífico crucificado y la Virgen del Socorro, ambas de Juan de Mesa y que en las cartelas del paso portan cuatro ángeles mancebos que rezan así

" Amor y Socorro ( advocación de la Virgen de la cofradía) a los Presos y Encarcelados " obras de Ruiz de Gijón en 1694 el mismo que hizo el cachorro de Triana, a los que asistían en aquellas terribles prisiones del siglo XVII en Sevilla donde también estuvo un tal Juan Martínez Montañés....pero por matar al marido de su amante.

Como recuerdo de la asistencia a los encarcelados, dos presos seleccionados colocan las flores del paso de cristo y las cartelas antes descritas.

Fray Juan Gil, que únicamente disponía de trescientos escudos, trató de rescatar a Cervantes, por el cual se exigían quinientos.

El fraile se ocupó de recolectar entre los mercaderes cristianos la cantidad que faltaba. La reunió cuando Cervantes estaba ya en una de las galeras en que Azán Bajá zarparía rumbo a Estambul atado con

" dos cadenas y un grillo "

Gracias a los 500 escudos tan arduamente reunidos, Cervantes es liberado el 19 de septiembre de 1580. El 24 de octubre regresó, al fin, a España con otros cautivos también rescatados.

NB: la película que se estrenó , El Cautivo , única verdad que se cita , dirigida por Alejandro Amenabar es una ficción historicista , oportunista que tergiversa la historia por congraciarse con una realidad actual , apuntándose al carro de lo políticamente correcto y para nada tiene que ver con la realidad .

Texto de Juan Manuel Rodríguez asesor de prensa y relaciones externas de la Asociación Tradiciones Sevillanas.